Me despedí de
Louis y me fui a casa pasamos toda la tarde decorando y arreglando el
apartamento.
Escuchamos
el correo, mi mejor amigo que vivía en Londres hacia una fiesta de bienvenida y
yo no sabia que ponerme, y busque en mi armario.
Y esto fue lo único que encontré.
Alise mi
pelo y salí con Mónica y Mary, entramos en un taxi y nos dejo justo enfrente de
la
casa.
Entré y la mayoría de personas se quedó mirándome las
chicas, los chicos, me sentía mal, hasta que me di cuenta de que la verdad todo el mundo miraba a alguien que estaba detrás de mi y al girarme vi a una chica con el pelo rosa y cuando se dio la vuelta vi que, como no. era mi amiga Mónica, sonrei y ella vino conmigo.
- ¡Joder ni en las fiestas!
- Solo te miran por que eres exótica, distinta.
- Por los cojones... - y puso esa vocecita de pito.
Despues de varios minutos hablando un chico moreno, con ojos negros y sonrisa brillante se acerco a nosotras.
- Hola - dijo el chico muy cortado
- Hola... - dije yo - ¿Quieres algo?
-Si.. mira - miro a Mónica - llevo un buen rato observándote y me preguntaba si querías tomar algo.
- ¡Cla...claro!
Se alejo con aquel chico. Y yo mire hacia otro lado. Y alli estaba el, el chico del numero, del Big Ben, del Starbucks, Louis...
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